Cuidados específicos para cada tipo de piel

 

PIEL MUY SECA

Las pieles muy secas se ven afectadas sobre todo por problemas de descamación , inflamación, lesión o infección, y hay que anticiparse.

En primer lugar, evitar la exposición a los factores agravantes, como:

  • El sol
  • El frio
  • El viento
  • El jabón
  • El agua con cal o cloro
  • Lociones con alcohol
  • Ciertos medicamentos

Procede por etapas, desmaquillándote y lavándote con suavidad y luego aplica productos que preservan la hidratación y nutren las capas superficiales de la epidermis.

Limpia sin dañar la piel

Desmaquillarse y limpiar es esencial, incluso para la piel muy seca frágil y sensible. Permite eliminar las impurezas que se acumulan, el sebo, el sudor, las bacterias y las células muertas, y se debe hacer con los productos adaptados que ayudarán a la película protectora de la piel a reconstruirse.

Si tu piel es muy seca, opta por:

  • Agua micelar
  • Leches desmaquillantes
  • Las lociones sin alcohol

Nutrir la piel para restaurar la película hidrolipídica

Una vez que la piel esté limpia, hay que nutrirla para calmar la irritación y permitir que recupere su flexibilidad. No sólo hay que hidratar la capa superficial de la epidermis, sino también proporcionar nutrientes para ayudar a restaurar su película protectora: la película hidro-lipídica.

Hay muchos productos que se ajustan perfectamente a las necesidades de las pieles muy secas. Elije el más adecuado para la edad de tu piel.

 

PIEL NORMAL

La piel normal es una piel más equilibrada, pero no es perfecta. Es sensible a los efectos del tiempo y para mantener sus cualidades el mayor tiempo posible, necesita cuidados especiales.

Desmaquillar y limpiar una piel normal

Los productos suaves son los más adecuados para la piel normal. En función de tus preferencias de textura se puede elegir entre:

  • Un agua desmaquillante
  • Agua micelar
  • Leche desmaquillante y limpiadora
  • Un aceite desmaquillante
  • Una espuma desmaquillante

Cualquiera que sea el producto seleccionado, utilízalo regularmente. Las etapas de demaquillarse y lavarse son primordiales para mantener la piel sana durante toda la vida. Pueden complementarse con el uso de un tónico.

Hidratar una piel normal

Para el siguiente paso, una crema hidratante para la piel normal es perfecta. La hidratación es esencial, incluso cuando a la piel normal no parece faltarle el agua. La aplicación de una crema hidratante evitará que la epidermis se vaya secando con el tiempo.

Purificar una piel normal

Una piel normal acepta exfoliantes y mascarillas si no se usan muy a menudo. Estos ayudan a eliminar las impurezas de la capa superficial de la epidermis. Se podrías seguir la siguiente rutina de belleza:

  • Un exfoliación una o dos veces a la semana con productos exfoliantes suaves y no agresivos para preservar la epidermis que es el escudo de la piel.
  • Una mascarilla una vez a la semana, alternando purificadoras y humectantes con las que dan luminosidad.

Si tu piel tiene un aspecto seco de vez en cuando o si está sensible en ciertos periodos, significa que necesita un cuidado específico en ese momento. Tendrás que acudir a los productos para pieles secas.

 

PIEL MIXTA

Confundimos a menudo las pieles mixtas con las normales pero estos dos tipos de piel no tienen las mismas necesidades.

Las pieles mixtas requieren una atención especial. La zona «T» grasa, se debe limpiar con eficacia, mientras que las zonas secas, como las mejillas y la sien, requieren más delicadeza. Hay que ir etapa por etapa para cumplir con las necesidades específicas de cada una de estas zonas.

Actuar en la zona «T»

Para limpiar su rostro, lo mejor es optar por un producto suave, una loción micelar, por ejemplo, o una leche especial para pieles normales o mixtas.

A continuación, elija una crema matificante no grasa para hidratar la zona T y cerrar los poros.

Por último, puede completar estos cuidados específicos en la zona «T» con una mascarilla astringente y purificante o con un exfoliante una o dos veces a la semana. Hay que prestar atención en localizar estos cuidados para que no afecten a las zonas normales o secas que son más frágiles.

Limpiar e hidratar la zona seca

Las zonas secas de una piel mixta están faltas de agua y algunas veces lípidos. Por lo tanto, es necesario nutrirla correctamente con una crema hidratante más rica que la utilizada en la zona «T». Esta crema debe:

  • Restaurar la película protectora que está en la superficie de la epidermis
  • Limitar la deshidratación
  • Evitar la irritación

También se puede utilizar un exfoliante, asegurándose de no pasar de más de una o dos aplicaciones al mes. En cuanto a las mascarillas, mejor elegir las que tienen un efecto hidratante.

Las zonas secas se descuidan a menudo, desgraciadamente. ¿No quieres, ante todo atenuar el brillo de la zona T? Sin embargo, las zonas secas son las que a tomar el relevo y se extendienden con el tiempo a causa de envejecimiento cutáneo. ¡Más vale entonces empezar con los buenos hábitos lo antes posible!

Cuidados «todo en uno» de las pieles mixtas

La perspectiva de tener que tratar por separado la zona T y las partes más secas del rostro es muy desalentadora. Si este es tu caso, no te rindas: existen productos «todo en uno» capaces de hidratar las zonas normales a secas y equilibrar las zonas con tendencia grasa. ¡El grial de las pieles mixtas! Así que ya no tienes excusa para descuidar la tuya…

 

PIEL GRASA

Los productos destinados para pieles grasas están diseñados para eliminar dos problemas principales: el aspecto brillante y las imperfecciones relacionadas con este tipo de piel.

Algunas creen que hacen bien frotando su piel con fuerza con productos con alcohol o astringentes. ¡Grave error! Además de ser ineficaces, esto puede tener el efecto contrario al deseado, causando una secreción de sebo aún más importante.

Por otra parte, en contra de lo que parece, la piel grasa necesita ser hidratada y nutrida. Es frágil, como los otros tipos de piel.

Los hábitos que no debes adoptar

Algunos productos, como el jabón de Marsella o las lociones alcohólicas, dan la impresión de eliminar eficazmente la película que cubre las pieles grasas. No te dejes engañar, este efecto es sólo temporal: de hecho, cuanto más se trata de eliminar el exceso de sebo, más produce la piel, es un verdadero círculo vicioso.

El sol también puede dar la impresión de equilibrar la piel, reduciendo las imperfecciones y volviéndola más nítida. ¡Pero los efectos a largo plazo son muy diferentes! Los rayos de sol llevan a una acumulación de sebo que desencadenará la aparición de nuevos granos cuando el bronceado se haya ido. Así que recuerda protegerte con productos – sin grasa, por supuesto, – durante la exposición al sol.

La piel grasa: ¿Qué hacer?

¿Cuáles son los buenos hábitos a adoptar? Desmaquíllate y limpia tu piel por la mañana y por la noche. La piel grasa necesita productos suaves como:

  • Leches
  • Geles
  • Agua micelar
  • Los jabones suaves

En cuanto a la hidratación, opta por cremas ligeras y matificantes que reducirán significativamente el aspecto brillante de tu rostro.

Por último, exfoliantes y mascarillas para pieles grasas, úsalas una vez por semana, te permitirán eliminar las impurezas en profundidad.

 

Fuentes: www.roc.es

 

 

WhatsApp chat

INFORMACIÓN DE CONTACTO

MANIZALES
Calle 60 Nro 24A - 35 Barrio Estrella
Teléfonos: (6) 885 65 45 | Cel: 311 344 1030
BOGOTÁ
Calle 109 Nro 17A - 35 of 404
Teléfonos: (1) 602 10 72 | Cel: 320 838 3355

Estamos disponibles en Facebook e Instagram

Copyright © 2018 Eterna Juventud Médica y Facial - Todos los derechos reservados